Notícia original: Levante Digital: http://www.levante-emv.es/levhoy021218/comunidad/1comunidad.html
18-desembre-2002

Dieciocho informes científicos solicitan que el cielo valenciano se declare bien de interés cultural

Investigadores y universidades exigen que se frene la contaminación lumínica.

Un nutrido grupo de investigadores de las universidades de Alicante, Valencia, Castelló y el Museo de las Ciencias Príncipe Felipe ha avalado con informes científicos una solicitud para declarar el cielo de la Comunidad Valenciana como bien de interés cultural (BIC) que ayer fue presentada formalmente en la Conselleria de Cultura, para que la Dirección General de Patrimonio inicie un expediente. La iniciativa pretende frenar la polución lumínica.

Laura Ballester, Valencia

La Dirección General de Patrimonio de la conselleria de Cultura recibió ayer por registro de entrada una solicitud para que el cielo de la Comunidad Valenciana sea declarado un bien de interés cultural (BIC) y se detenga la contaminación lumínica. Dieciocho informes científicos avalan la propuesta que ha sido remitida al director general de Patrimonio, Enric Esteve.

La solicitud para que se declare el cielo de la Comunidad como un BIC se acoge a la ley de patrimonio de 1998, que prevé la protección y difusión de los «lugares históricos, los vinculados a acontecimientos del pasado, tradiciones populares o creaciones culturales de valor histórico».

Los solicitantes reconocen la singularidad de su petición, «porque el lugar que queremos proteger puede escaparse de las solicitudes habituales, e incluso puede despertar algún recelo o prejuicio, pero [la declaración del cielo como BIC] ayudará a evitar la pérdida de la visión y conocimiento de un bien tan emblemático y singular de nuestra cultura valenciana».

Con esta peculiar iniciativa se pretende frenar la contaminación lumínica de las ciudades que no sólo impide a científicos y cualquier enamorado del cielo contemplar la bóveda celeste, sino que provoca perturbaciones de sueño, accidentes de tráfico por deslumbramiento y un auténtico derroche energético y un notable impacto ambiental en la fauna urbana. Los firmantes recuerdan, además, que las Islas Canarias y Cataluña ya han aprobado iniciativas de la protección medioambiental del cielo.

Avales de renombre

Como ya informó este periódico, la iniciativa partió del Centro de Investigación astronómica de Alicante y de la Asociación Valenciana de Astronomía, cuyo representante Juan Andrés García Escusa es quien ayer presentó físicamente el escrito de solicitud.

Un total de dieciocho informes de instituciones de reconocido prestigio avalan la singular propuesta. A la cabeza, el Museo de las Ciencias Príncipe Felipe, cuyo director, Manuel Toharia, recomienda en su informe «respetuosamente, que la Generalitat Valenciana, a través del Patrimonio Cultural Valenciano, incluya el cielo como bien de interés cultural, garantizando así la protección de su limpieza y de su oscuridad nocturna y la difusión de su importancia como elemento histórico y de futuro».

Le siguen el Observatori Astronòmic de Valencia, la Universitat de Valencia (UV) y la Jaume I de Castelló (UJI) (cuyos claustros han ratificado la propuesta); Fórum Unesco. Universidad y Patrimonio de la Universidad Politécnica de Valencia (UPV); Josep Maria Trigo, profesor del departamento de Ciències Experimentals de la UJI, ; el laboratorio de Luminotecnia. Departamento de Ingeniería Eléctrica de la UPV; el doctor César Esteban, investigador adscrito al Instituto de Astrofísica de Canarias (IAC) y miembro de la sociedad Europea por la Astronomía en la Cultura; Pascual Martínez Pillet, astrofísico de Alicante y coordinador de proyectos del IAC; Adriano Campo Bagatin, Amparo Marco Tobarra e Ignacio Negueruela del departamento de Física de la Universidad de Alicante; Javier Urchueguía Schölzel del departamento de física aplicada de la UPV; Juan Fabregat Llueca, profesor de Astronomía y Astrofísica de la UV; el departamento de Astronomía y Astrofísica de la Universitat de València; Josep Fernández Petit del departamento de Ciències Experimentals de la UJI; la Facultad de Ciencias de la Universitat d´Alacant y el Instituto de Astrofísica de Canarias.